Comarca: Área Metropolitana. Aldeas: Bellavista, Corrales, Dehesa Golf, La Monacilla
Aljaraque es un municipio del Área Metropolitana de Huelva, situado a apenas 5-6 kilómetros de la capital, sobre la orilla derecha de la ría del Odiel y en el borde del Paraje Natural Marismas del Odiel. Con una extensión de unos 33,8 km² y más de 22.000 habitantes, es una de las localidades que más ha crecido de la provincia en las últimas décadas, funcionando en buena medida como ciudad-dormitorio de Huelva. Su término reúne realidades muy distintas: el casco tradicional de casas blancas, el antiguo poblado minero de Corrales, y las modernas urbanizaciones residenciales y de golf de Bellavista, Dehesa Golf y La Monacilla.
Desde Huelva capital, Aljaraque está a solo 5-6 km: se llega en pocos minutos por la A-497 (carretera Huelva-Punta Umbría) y las vías locales que enlazan con el casco. Desde Sevilla, unos 95 km por la A-49 hasta Huelva y, desde allí, la A-497 hacia Aljaraque. No dispone de estación de tren propia en servicio de viajeros; el aeropuerto y la estación ferroviaria de referencia son los de Huelva y Sevilla.
El poblamiento de Aljaraque se remonta a la Prehistoria: el yacimiento calcolítico de Papa Uvas (en torno al 3000 a.C.) documenta un poblado agrícola y ganadero, uno de los referentes del III milenio a.C. en el suroeste peninsular. Hubo también presencia fenicia vinculada a la explotación de recursos marinos y ocupación romana e islámica: la tradición atribuye a los griegos el nombre de Kalathousa y el topónimo actual deriva del árabe (Al Xarat, 'colina'). Tras la conquista castellana, Alfonso X la incorpora a la Corona y desde finales del siglo XV hasta 1835 el territorio quedó bajo la jurisdicción de los duques de Medina Sidonia. El gran vuelco llegó con la minería del Andévalo: a partir de 1866-1871 el ferrocarril de la británica Tharsis Sulphur and Copper Company convirtió la marisma de Corrales en un enclave industrial y ferroviario de primer orden. Ya en el siglo XX, la apertura del puente-sifón de Santa Eulalia (1969) y el desarrollo del Polo de Huelva impulsaron el crecimiento residencial que continúa hasta hoy.
La cocina de Aljaraque combina el producto del mar y de la marisma con la tradición agrícola de la Tierra Llana. Son habituales el pescado y el marisco de la ría, los guisos y, muy ligados a sus fiestas, los palmitos y el vino de la tierra. Como en toda el área de Huelva, la gamba blanca, el choco y el pescaíto están muy presentes.