Comarca: El Andévalo. Aldeas: El Chaparral, El Lagunazo, La Lapilla, Minas de Tharsis, Tharsis
Alosno es un municipio de la comarca de El Andévalo, en la provincia de Huelva, universalmente reconocido como la cuna del fandango de Huelva. A unos 40 kilómetros de la capital, este pueblo blanco de tradición minera y ganadera atesora un patrimonio inmaterial excepcional: sus fandangos, su cante por seguidillas y danzas rituales como la de los Cascabeleros, declarada Bien de Interés Cultural. Su parroquia de Nuestra Señora de Gracia y un rico calendario festivo (Cruces de Mayo, San Juan, Las Jachas) completan un destino imprescindible para conocer la Huelva más auténtica.
En coche desde Huelva capital: unos 40-45 km. Se toma la A-49 hasta Gibraleón y desde allí la A-495 en dirección al Andévalo hasta Alosno (aproximadamente 40-45 minutos, estimación). Desde Sevilla: unos 125-130 km por la A-49 hasta Gibraleón y luego la A-495 (en torno a 1 h 30 min, estimación). En autobús: la comarca del Andévalo está cubierta por líneas interurbanas de la compañía Damas con salidas desde Huelva; conviene consultar horarios, que son limitados. En tren: Alosno no dispone de estación de pasajeros; la histórica línea ferroviaria del término fue minera y está fuera de servicio para viajeros. Aeropuertos más cercanos: Sevilla-San Pablo (aprox. 120 km) y Faro (Portugal, aprox. 120 km), ambas cifras estimadas.
El territorio de Alosno fue un importante distrito minero ya en época romana, aprovechando los filones de cobre y pirita de la Faja Pirítica Ibérica. Existen referencias a la zona desde la segunda mitad del siglo XIII, en tiempos de Alfonso X el Sabio, dentro del reino de Sevilla tras la conquista cristiana.
Según la tradición, el núcleo actual se fundó o trasladó hacia 1444 desde el antiguo emplazamiento de El Portichuelo, atribuyéndose el cambio a los efectos poco saludables que las aguas ácidas procedentes de las minas producían en sus habitantes. Durante la Edad Moderna el pueblo vivió de la ganadería, la agricultura de secano y la minería a pequeña escala.
El siglo XIX marcó un punto de inflexión con la reactivación minera del Andévalo: la británica Tharsis Sulphur and Copper Company Limited tomó el control de las minas del término en 1866, y en 1871 se inauguró el ferrocarril que conectaba las explotaciones con la ría de Huelva. En torno a las minas creció el poblado de Tharsis, hoy entidad local menor del municipio, junto a núcleos mineros como El Lagunazo. El declive minero, iniciado en los años 80 del siglo XX, dejó las explotaciones prácticamente inactivas ya entrado el siglo XXI. En 2024 el municipio contaba con unos 3.982 habitantes según el INE.
La cocina de Alosno es la propia del Andévalo, de base ganadera y de aprovechamiento. Destacan los embutidos y jamones de la matanza, la caldereta de borrego (cordero), el encebollado de liebre y el salmorejo, así como los gurumelos, seta muy apreciada en la zona durante los meses de recolección. En repostería son típicos los bollos de pringue, las tortas follás y los buñuelos, y la localidad ha tenido fama por sus aguardientes.