Comarca: Sierra de Huelva. Aldeas: El Gallego, El Hurón, El Mustio, El Puerto, Las Cefiñas, Los Andreses, Los Bravos, Los Viejos
Aroche es un municipio del noroeste de la provincia de Huelva, en plena comarca de la Sierra de Huelva y dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Situado entre los Picos de Aroche y muy cerca de la frontera con Portugal, es una villa de gran valor histórico, con un conjunto de calles empedradas coronado por su castillo, un yacimiento romano de primer orden (Turóbriga) y un entorno de dehesa donde el cerdo ibérico es protagonista.
Aroche está a unos 135 km de Huelva capital y en torno a 120-130 km de Sevilla (estimaciones por carretera). Desde Sevilla el acceso habitual es por la N-433 (Sevilla-Lisboa) hacia Aracena y Cortegana, y desde Huelva capital se sube por el Andévalo hacia la Sierra. En autobús, la compañía Damas conecta la Sierra de Aracena con Huelva y Sevilla; conviene consultar horarios porque las frecuencias a los pueblos serranos son limitadas. Aroche no tiene estación de tren: la referencia más cercana es la línea Zafra-Huelva, con estación en Almonaster-Cortegana, a unos 15-20 km (estimación). El aeropuerto más cercano es el de Sevilla, a unos 130 km (estimación).
El término de Aroche está habitado desde la Prehistoria: se documentan más de un centenar de yacimientos líticos del Paleolítico y Neolítico, poblados de la Edad del Cobre y una notable presencia de pueblos célticos en los Picos de Aroche durante la Edad del Hierro. Con la romanización, en época de Augusto se fundó en los Llanos de la Belleza la ciudad hispanorromana de Arucci Turobriga, mientras el propio núcleo de Aroche se identifica con Arucci Vetus.
La ciudad romana de Turóbriga vivió su apogeo en época flavia y bajo Adriano (siglo II d.C.) y empezó a abandonarse a comienzos del siglo III, sirviendo sus materiales como cantera. Es hoy uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la provincia, con foro, termas, casas y muralla excavados.
En época andalusí se levantó el castillo, cuyos restos se adscriben al periodo almohade (siglos XII-XIII), sobre posibles precedentes almorávides. Tras la conquista, la zona pasó primero a manos portuguesas (Alfonso III de Portugal, hacia 1249) y quedó definitivamente en la Corona de Castilla; el castillo fue reedificado en 1293 bajo Sancho IV. La frontera con Portugal marcó su historia posterior.
Durante la Guerra de Restauración Portuguesa (1640-1668) Aroche reforzó su carácter defensivo con una muralla artillera. Ya en época contemporánea, en 1801-1802 se proyectó y sacó a subasta una plaza de toros en el interior del castillo, que se utiliza para corridas desde 1804. En el siglo XIX el término perdió superficie con la creación del vecino municipio de Rosal de la Frontera.
La cocina de Aroche es la propia de la dehesa serrana, con el cerdo ibérico como base: jamón y embutidos ibéricos, carnes a la brasa y platos de la matanza. Son típicos guisos serranos como la sopa de peso y las migas, y en temporada las setas, especialmente los gurumelos. Históricamente Aroche también fue reconocida por sus quesos.