Comarca: El Andévalo
Cabezas del Pasto es un enclave minero del término de Puebla de Guzmán, en plena Faja Pirítica Ibérica. Más que un pueblo, es el escenario de una antigua explotación de piritas y manganeso que, entre finales del siglo XIX y el XX, movió capital británico, francés y español, y que quedó unida al puerto fluvial de La Laja por el histórico ferrocarril del Guadiana.
Cabezas del Pasto se localiza en el término de Puebla de Guzmán, en el sector minero del municipio, próximo a la zona de Las Herrerías. Se accede desde el propio pueblo de Puebla de Guzmán por caminos y carreteras locales del Andévalo; tomando como referencia los 63 km que separan Puebla de Huelva capital, hay que sumar el tramo local hasta el enclave (estimación, al no existir una cifra directa publicada). Desde Sevilla la aproximación se hace igualmente vía Puebla de Guzmán, a unos 150 km (estimación).
No hay transporte público que llegue directamente al enclave minero: el autobús interurbano da servicio a Puebla de Guzmán, y desde allí el acceso es en vehículo propio o a pie. La estación de tren más próxima es la de Huelva capital (unos 63 km, estimación) y los aeropuertos más cercanos son Sevilla (SVQ) y Faro (Portugal). El propio ferrocarril minero del Guadiana, hoy en desuso, nació ligado a esta mina, y parte de aquel corredor puede recorrerse como vía verde.
El subsuelo de Cabezas del Pasto fue tanteado ya por los romanos, que realizaron labores de investigación mediante pocillos, aunque sin una explotación intensiva. Las primeras concesiones modernas se otorgaron entre 1860 y 1863, pero fracasaron.
El despegue llegó en 1880, cuando el ingeniero alemán Jorge Rieken arrendó la explotación a la británica The Bedel Metal & Chemical Company Limited. La mina, situada en la Faja Pirítica Ibérica, explotó fundamentalmente piritas, con presencia también de manganeso. Entre 1911 y 1937 la operó la francesa Société Anonyme de Saint Gobain a través de su filial, la Sociedad Minera del Guadiana, y posteriormente pasó a manos de la Sociedad Anónima Minas de Herrerías.
Las instalaciones estaban enlazadas con el puerto de La Laja, sobre el río Guadiana, a través del ferrocarril del Guadiana, cuyo primer tramo unía precisamente la mina de Cabezas del Pasto con la zona de la Cañada del Sardón, desde donde un cable aéreo bajaba el mineral hasta el embarcadero. La explotación se clausuró en 1988 y hoy la mina se encuentra abandonada, integrada en el conjunto del patrimonio minero del municipio.
No existe una gastronomía propia documentada de este enclave minero, que comparte el recetario andevaleño de Puebla de Guzmán: caldereta, gurumelos, migas y embutidos de la comarca.