Comarca: Costa Occidental. Aldeas: El Portil, El Rompido, Nuevo Portil, Urverosa
Cartaya se asienta en la Tierra Llana de la Costa Occidental de Huelva, a orillas del río Piedras, en ese punto donde el campo de frutos rojos y cítricos se funde con las marismas y el mar. Villa de origen defensivo levantada por la casa de los Zúñiga, custodia todavía su castillo del siglo XV y la parroquia de San Pedro, y proyecta su término hasta el litoral a través de núcleos tan singulares como El Rompido o El Portil. Es un municipio de dos almas: la agrícola y ganadera del interior y la marinera y turística de la costa.
Cartaya se encuentra junto a la autovía A-49, que cuenta con salida propia hacia el municipio. Desde Huelva capital son unos 25 km (en torno a 25 minutos por la A-49). Desde Sevilla, unos 112 km (alrededor de una hora). La estación de tren más cercana es la de Huelva. Los aeropuertos más próximos son el de Sevilla y el de Faro (Portugal).
Aunque se le atribuyen orígenes fenicios y se han documentado factorías romanas de salazón en su entorno, los ataques de piratas berberiscos y normandos impidieron un poblamiento estable hasta el siglo XV. La Cartaya actual nace entonces de la mano de don Pedro de Zúñiga y Manrique de Lara, señor de la casa de los Zúñiga vinculada al marquesado de Gibraleón, que obtuvo el derecho a establecer un paso de barca sobre el río Piedras y fundó el núcleo para defender ese cruce. Siete años después ordenó construir el castillo y una iglesia para dar permanencia al pueblo. El río Piedras había quedado fijado ya en 1269 como límite entre los términos de Cartaya y Lepe.
La cocina de Cartaya vive de su doble condición de tierra de campo y de mar. Del litoral llegan las coquinas, mejillones, gambas, langostinos y pescados frescos del río Piedras y del Atlántico; del campo, las fresas, frambuesas y demás frutos rojos, y los cítricos.