Comarca: El Condado
En el extremo oriental del Condado, casi rozando la provincia de Sevilla, Chucena es un pueblo pequeño y vinícola cuya vida gira en torno a la viña, el olivo y su cooperativa. Con poco más de 2.000 habitantes, presume de un buen vino amparado por la D.O. Condado de Huelva, de un aceite reconocido en la comarca y de una parroquia dieciochesca que guarda una talla muy querida, el llamado 'Cristo de las Enagüillas'. Es una parada ideal para quien busca enoturismo sin aglomeraciones y a media hora de la capital hispalense.
Chucena está a unos 62 km de Huelva capital (algo menos de una hora) y a unos 50 km de Sevilla (40-45 minutos), lo que la convierte en uno de los pueblos del Condado más cercanos a la capital hispalense. El acceso principal es la autovía A-49 Sevilla-Huelva, saliendo hacia el área de La Palma / Chucena; también se llega por la A-472. La estación de tren más cercana en la línea Huelva-Sevilla es la de La Palma del Condado. El aeropuerto más próximo es el de Sevilla.
El poblamiento del entorno es muy antiguo: la zona forma parte del llamado Campo de Tejada, foco arqueológico activo entre los siglos VIII y IV a.C. El propio topónimo se ha vinculado al latín 'succius' (fértil). Tanto Chucena como la vecina Alcalá de la Alameda aparecen ya en el Libro del Repartimiento de Sevilla de 1253. En 1374 Enrique II concedió Chucena a Juan Martínez de Barrasa. La localidad quedó integrada en el área de influencia sevillana y del Condado de Niebla, y su economía agraria (viña, olivar y cereal) se mantiene como seña de identidad.
Cocina de campiña y de tradición vinícola: el tostón (pan tostado con aceite, ajo y sardinas), guisos de garbanzos, migas y platos de matanza, siempre acompañados del vino y el mosto de la tierra. En repostería, dulces caseros de tradición conventual y romera.