Comarca: Sierra de Huelva
En el extremo más septentrional de la provincia de Huelva, casi tocando Extremadura y con Portugal muy cerca, Cumbres de San Bartolomé es un pequeño pueblo serrano de raíz fronteriza. Con poco más de 350 habitantes, conserva los restos de su castillo, la iglesia de San Bartolomé que da nombre a la villa y un entorno de sierra y dehesa dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, ideal para quien busca tranquilidad, historia y naturaleza lejos de las rutas más transitadas.
Cumbres de San Bartolomé se sitúa en el extremo norte de la provincia, en el límite con Badajoz. En coche desde Huelva capital son unos 130 km (aprox. 1 h 43 min), por la autovía hacia Sevilla y luego la N-435 dirección Badajoz, desviándose hacia el norte de la sierra. Desde Sevilla la distancia ronda los 130-140 km (estimación). En autobús, la referencia provincial es la compañía Damas; las conexiones a este municipio suelen ser limitadas y con transbordo. En tren, el pueblo no tiene estación propia: la más cercana es la de Cumbres Mayores, en la línea Zafra-Huelva (a unos 15 km, estimación), o la de Fregenal de la Sierra (Badajoz). Aeropuertos más prácticos: Sevilla (en torno a 130 km, estimación) y Faro (Portugal).
Los orígenes del poblamiento se remontan a época antigua; algunas fuentes lo relacionan con el despoblamiento de asentamientos del entorno y con la tradición de la romana Nertóbriga en esta zona serrana, aunque se trata de una hipótesis. La aldea toma cuerpo con la conquista cristiana del siglo XIII, cuando el territorio pasa al reino de Castilla y queda encuadrado en la línea fronteriza con Portugal.
Su propio nombre procede de una antigua ermita dedicada a San Bartolomé, vinculada a la repoblación impulsada tras la Reconquista, en la que la orden militar de Santiago tuvo un papel destacado. Como los demás núcleos de las Cumbres, formó parte del sistema defensivo de la raya con Portugal.
La villa conoció su mayor esplendor en el siglo XVI, cuando la prosperidad del comercio hacia Indias hizo crecer notablemente su población. Desde entonces, y como buena parte de la sierra onubense, ha sufrido un largo declive demográfico que continúa en la actualidad.
La gastronomía de Cumbres de San Bartolomé es la propia de la sierra onubense, muy ligada a la dehesa y al monte. Destacan los productos de la recolección micológica, como los gurumelos y otras setas, así como platos tradicionales elaborados con carne de cerdo. La cocina local combina caza, embutidos y productos de temporada.