Comarca: Sierra de Huelva
Cumbres Mayores corona el extremo norte de la Sierra de Huelva, junto a la frontera con la provincia de Badajoz, coronada por el imponente Castillo de Sancho IV el Bravo, uno de los castillos medievales mejor conservados de España. Es una de las grandes capitales chacineras de la sierra: sus secaderos elaboran jamones y embutidos de cerdo ibérico amparados por la D.O.P. Jabugo, y cada diciembre el pueblo se vuelca en su feria gastronómica. Con poco más de 1.700 habitantes, un casco histórico presidido por la gran iglesia gótico-mudéjar de San Miguel Arcángel y un entorno de dehesas dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, es una escapada perfecta para quien busca historia, buena mesa y sierra.
Cumbres Mayores está en el norte de la provincia de Huelva, en el límite con Badajoz. En coche desde Huelva capital son unos 132 km (aprox. 1 h 53 min), tomando la autovía hacia Sevilla y luego la N-435 en dirección Badajoz. Desde Sevilla la distancia es de unos 119 km (aprox. 1 h 44 min por carretera, estimación). En autobús, el operador de referencia de la provincia es Damas, que conecta la Sierra de Huelva con la capital; los servicios a los municipios del extremo norte suelen ser limitados y con transbordo. En tren, Cumbres Mayores es uno de los pocos municipios serranos con estación propia: la estación de Cumbres Mayores está en la línea Zafra-Huelva (entre Fregenal de la Sierra y Jabugo-Galaroza), reabierta al público en septiembre de 2025 tras una renovación integral; se encuentra alejada del núcleo urbano, y en ella paran servicios de Media Distancia principalmente los fines de semana. Aeropuertos más prácticos: Sevilla (unos 120 km, estimación) y Faro (Portugal).
El poblamiento de la zona se remonta a época prerromana y romana, pero la Cumbres Mayores que hoy conocemos nace con la conquista castellana del siglo XIII, cuando el territorio queda integrado en el alfoz del Concejo de Sevilla y se convierte en tierra de realengo en la línea defensiva hacia Portugal.
El hito fundacional es el privilegio otorgado en 1293 por el rey Sancho IV de Castilla, que autorizó al Concejo de Sevilla a levantar castillos para proteger sus fronteras. De ese privilegio surge el Castillo de Sancho IV el Bravo, que consolidó la villa tras potentes murallas y la convirtió en una de las plazas clave de la llamada Banda Gallega, el conjunto de enclaves y fortalezas dependientes de Sevilla que vigilaban la raya con Portugal.
Durante los siglos siguientes Cumbres Mayores vivió como pueblo de frontera, implicada en los conflictos con el reino vecino, desde las guerras bajomedievales hasta la Guerra de Restauración portuguesa (1640-1668). Superada su función militar, la villa fue orientando su economía hacia la agricultura, la ganadería de la dehesa y, sobre todo, hacia la industria del cerdo ibérico, actividad que sigue siendo hoy el eje de su vida y de su fama.
La cocina de Cumbres Mayores gira en torno al cerdo ibérico de la dehesa. Aquí se elaboran jamones y paletas amparados por la D.O.P. Jabugo, junto a embutidos como chorizo, salchichón, morcón y caña de lomo, que son el pilar económico y gastronómico del pueblo. La localidad conserva además elaboraciones tradicionales de matanza.