Comarca: Sierra de Huelva
El Calabacino es una aldea del municipio de Alájar, en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. De origen medieval, quedó prácticamente abandonada a lo largo del siglo XX y desde los años setenta ha sido repoblada por personas de distintos lugares de España y Europa, dando lugar a una comunidad neorrural que hoy se define a sí misma como ecoaldea.
El Calabacino se encuentra muy cerca del núcleo de Alájar, en una ladera de fuerte pendiente. Lo habitual es llegar primero a Alájar -a unos 110 km tanto de Huelva capital como de Sevilla, en torno a 1 h 30 en coche (estimación)- y desde allí acceder a la aldea por pista y caminos; buena parte del núcleo se recorre a pie. En transporte público, se usa la línea de autobús de Damas hasta Alájar (frecuencias limitadas) y luego el acceso local. Las estaciones de tren de referencia son Almonaster-Cortegana y Jabugo-Galaroza, en la línea Huelva-Zafra, y el aeropuerto más próximo es el de Sevilla.
El Calabacino existe al menos desde época medieval y llegó a ser una aldea con vida propia: hacia 1850 se le atribuían en torno a 230 habitantes. Su iglesia, dedicada a la Santísima Trinidad, data de 1749, con planta cuadrada cubierta con bóveda vaída.
A lo largo del siglo XX la aldea perdió población de forma progresiva, en el marco del éxodo rural que vació buena parte de la Sierra, hasta quedar casi deshabitada. A partir de los años setenta comenzaron a llegar nuevos pobladores -artesanos, artistas y personas que buscaban una vida alternativa- que ocuparon y restauraron las ruinas y levantaron casas nuevas.
Con el tiempo la comunidad se organizó como ecoaldea (sus miembros sitúan hacia 1992 su consolidación como colectivo) en torno a principios de ecología, autogestión y trabajo comunitario. La población combina vecinos de distintas regiones españolas y de otros países europeos. En años recientes, la aldea ha protagonizado un largo proceso administrativo por la legalización de sus construcciones dentro del Parque Natural, buscando su reconocimiento como hábitat rural diseminado.
No existe una tradición gastronómica propia diferenciada bien documentada; la aldea se inscribe en la cocina serrana de Alájar, con un peso importante de la producción agroecológica y de huerta vinculada a la propia comunidad.