Comarca: Sierra de Huelva
El Carpio es uno de los enclaves mineros históricos del sur del término de Cortegana, en el Andévalo onubense. Más que un pueblo consolidado, su nombre está ligado a una antigua explotación de piritas y al ramal de ferrocarril que la unía con la estación de Valdelamusa. Es una ficha honesta y breve: la documentación disponible se refiere sobre todo a su pasado minero e industrial, no a un núcleo de población con vida propia bien documentada.
El Carpio se sitúa en la zona minera del sur del término de Cortegana, en el Andévalo. Se accede desde Cortegana y desde el entorno de Valdelamusa por carreteras y caminos locales de la sierra (recorrido a concretar sobre el terreno, ya que no se ha encontrado una ruta oficial detallada hasta este enclave). Como referencia general, Cortegana está a unos 117-120 km de Huelva capital y unos 114 km de Sevilla por la N-433 (estimaciones). La estación de tren útil de la zona es la de Valdelamusa (línea de Media Distancia Zafra-Huelva de Renfe), con la que este paraje estuvo conectado por un antiguo ferrocarril minero. Los aeropuertos más cercanos son los de Sevilla y Faro (Portugal).
El Carpio aparece en la historia contemporánea de la sierra como una mina de piritas del cinturón minero del Andévalo. La explotación era propiedad de la sevillana Compañía de Minas Ferrocobrizas, pero estuvo arrendada entre 1900 y 1909 a la Société Française des Pyrites de Huelva, sociedad francesa constituida en París el 8 de enero de 1900.
Para sacar el mineral, en 1900 se construyó un ramal de ferrocarril de vía estrecha (ancho de 762 mm) que unía la mina El Carpio con la estación de Valdelamusa, en la línea general Zafra-Huelva. El ramal específico de El Carpio tenía unos 1.792 metros y se integraba en la red minera que compartía infraestructura con las minas de San Telmo y Lomero-Poyatos, cuyo trazado conjunto hasta Valdelamusa alcanzaba unos 12,8 km. El ramal Carpio-San Telmo se clausuró y desmanteló en 1922.
No se ha localizado documentación fiable que describa El Carpio como un núcleo de población con historia urbana propia al margen de esta actividad minera y ferroviaria.
No se ha documentado una gastronomía propia diferenciada; la cocina es la común de la sierra y el Andévalo de Cortegana, basada en el cerdo ibérico y los productos del monte.