Comarca: Sierra de Huelva
En el extremo más septentrional de la provincia de Huelva, donde Andalucía toca a la vez con Portugal y con la provincia de Badajoz, Encinasola se asoma a la raya rodeada de dehesa y fortificaciones. Este pueblo marocho, encaramado sobre un cerro dominado por su iglesia y por los restos de un castillo medieval, guarda dos fuertes abaluartados levantados durante la Guerra de Restauración portuguesa que lo convierten en uno de los conjuntos defensivos más singulares del norte serrano.
Encinasola está en el norte de la provincia, muy cerca de la frontera portuguesa. Desde Huelva capital la distancia ronda los 145-150 km (en torno a 2 horas en coche, estimación): la ruta habitual sube por la N-435 en dirección a Zafra hasta la zona de Jabugo-Cortegana y desde allí se toman carreteras comarcales hasta el propio núcleo. Desde Sevilla son unos 140-150 km (aproximadamente 2 horas, estimación), por la A-66 (Ruta de la Plata) y la N-433 hacia Aracena, o por Aroche. Autobús: la empresa Damas conecta la Sierra de Huelva con la capital y con Sevilla; conviene consultar horarios porque las frecuencias en estos pueblos del norte son limitadas. Tren: Encinasola no tiene estación; la referencia ferroviaria más próxima es la línea Huelva-Zafra, con apeaderos en la Sierra como Jabugo-Galaroza a varias decenas de kilómetros (estimación). Aeropuertos: el de Sevilla (SVQ) es el más cercano en España (unas 2 horas, estimación); Faro, en Portugal, es otra opción por la cercanía a la frontera.
El poblamiento de la zona es antiquísimo: se documentan explotaciones prehistóricas y vestigios que hablan de una ocupación humana muy anterior a la Edad Media, además de restos romanos en el entorno. El topónimo procede de la forma árabe "Azinhasola", que evolucionó hasta el actual Encinasola.
Durante la Baja Edad Media, la comarca fue territorio disputado entre las coronas de Castilla y Portugal, una auténtica "tierra de nadie" fronteriza cuyos límites no quedaron fijados de forma estable hasta bien entrado el periodo medieval. De aquella etapa de conflicto procede el castillo cristiano, hoy con sus restos encastrados en el propio caserío.
El episodio que marca la fisonomía del pueblo es la Guerra de Restauración portuguesa (1640-1668), cuando Portugal se separó de la monarquía hispánica. Por su posición estratégica en la frontera, Encinasola se fortificó con dos fuertes abaluartados atribuidos al ingeniero Rafael de Médicis: el Fuerte de San Juan y el Fuerte de San Felipe. Ambos fueron restaurados en las últimas décadas y son hoy el principal reclamo monumental de la localidad.
La cocina de Encinasola es de raíz serrana y pastoril, muy ligada a la matanza y a los productos de la dehesa. Entre sus platos más citados están las migas (a menudo acompañadas de sardinas asadas, aceitunas y naranja), la morcilla de lustre, el guiso contiendero (guiso de campo vinculado a la finca de la Contienda) y los "toritos con chivo", una elaboración tradicional de cabrito. No faltan las chacinas del cerdo ibérico y, en el capítulo dulce, perrunas, pestiños y brazos de gitano.