Comarca: El Condado
En un amplio valle de suaves colinas, al noroeste del término de Beas y pegada a la raya con Trigueros, se extiende Fuente de la Corcha: una aldea de caserío tradicional nacida como parada de arrieros junto a una vieja fuente. Comparte nombre con un conocido conjunto dolménico calcolítico -que en realidad se localiza ya en término de Trigueros-, y hoy vive sus tradiciones en torno a la parroquia de Nuestra Señora de la Salud.
Fuente de la Corcha está al noroeste del término de Beas, junto al límite con Trigueros. En coche desde Huelva capital se llega a Beas por la A-49 y la N-435 (vía San Juan del Puerto y Trigueros), unos 25-29 km y en torno a 30 minutos; desde el pueblo hasta la aldea hay que sumar el tramo hacia el noroeste, del orden de 10-12 km (estimación, sin cifra oficial publicada), pudiendo accederse también desde la zona de Trigueros. Desde Sevilla, unos 95 km (alrededor de 1 hora) por la A-49. En autobús, la referencia comarcal es la línea M-101 Huelva-Trigueros-Beas del Consorcio de Transporte Metropolitano de Huelva (operada por Damas); el enlace concreto con la aldea depende de servicios locales. Estación de tren más próxima: San Juan del Puerto (RENFE), a unos 10-15 km de Beas (estimación). Aeropuertos: Sevilla (SVQ), a algo menos de 100 km, y Faro (Portugal), a unos 120-130 km.
Fuente de la Corcha se localiza en un extenso valle con pequeñas colinas al noroeste del municipio de Beas, junto a la frontera con Trigueros. Como Candón, sus orígenes están ligados a la colonización agraria por vecinos de Valverde del Camino; los reconocimientos de derechos de los pobladores llegados de Valverde en el término de Beas se sitúan en el siglo XVII (1622 y 1677), y el núcleo urbano se constituyó ya en el siglo XIX, aproximadamente hacia 1880.
El topónimo procede de una fuente del paraje conocida como la Fuente del Corcho, porque en sus aguas flotaba siempre un cucharón de corcho. Era un punto de descanso para los arrieros que, procedentes de la costa, se dirigían hacia el interior con sus mercancías.
Su caserío tradicional es el típico de la zona: casas de una o dos plantas, con puerta entre dos ventanas y balcón o ventana sobre la puerta en las de dos alturas, cubiertas a dos aguas y chimeneas salientes; en las últimas décadas se han sumado viviendas nuevas que contrastan con ese modelo.
Conviene aclarar un punto que suele confundirse: el núcleo o aldea de Fuente de la Corcha pertenece al término municipal de Beas, mientras que el yacimiento arqueológico homónimo -el conjunto dolménico de Fuente de la Corcha- se encuentra ya en el término de Trigueros, en la franja fronteriza entre ambos municipios.
No consta una gastronomía propia diferenciada de la aldea; se comparte la cocina de Beas (gazpacho, caldereta, migas y dulces como piñonates, pestiños y empanadillas).