Comarca: Sierra de Huelva
Fuenteheridos es uno de esos pueblos blancos de la Sierra de Aracena donde el agua manda. A 723 metros de altitud, en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, su corazón es la Fuente de los Doce Caños, que da nacimiento al río Múrtiga y mana alrededor de dos millones de litros al día. Calles encaladas, castañares, gurumelos en otoño y una plaza con sabor hacen de este pueblo de poco más de 800 vecinos (los 'paperos') una escapada perfecta para desconectar en la montaña onubense.
En coche desde Huelva capital son unos 105 km (en torno a 1 h 20 - 1 h 30) por la N-435 en dirección Badajoz y, pasado Jabugo, el desvío de la N-433; desde Sevilla son unos 90-95 km (alrededor de 1 h 15) por la A-66 y la N-433 (eje Aracena-Portugal). En autobús, la empresa Damas conecta tanto con Sevilla (desde la estación Plaza de Armas) como con Huelva, en este último caso normalmente con transbordo en Galaroza o Aracena. La estación de tren más cercana es Jabugo-Galaroza, en la histórica línea Zafra-Huelva, a unos 7-8 km del pueblo. El aeropuerto más próximo es el de Sevilla, a alrededor de 100 km. Una forma con encanto de llegar es combinar el tren de la línea serrana Zafra-Huelva hasta Jabugo-Galaroza con los senderos que enlazan Fuenteheridos con Galaroza y los pueblos vecinos, caminando entre castañares.
El topónimo Fuenteheridos procede del latín 'Fontes Frigidos' ('fuentes frías'), en referencia a la abundancia de agua que caracteriza al lugar. Los restos arqueológicos más antiguos del término, hallados en el yacimiento del Cerro de los Castillejos, son de época musulmana, y el origen del núcleo se vincula a un asentamiento junto al manantial que le da nombre.
Durante siglos fue aldea dependiente de Aracena, dentro de la Sierra que perteneció al alfoz de Sevilla, y como tantos pueblos serranos vivió del aprovechamiento del agua, el castañar y la huerta. A sus habitantes se les llama 'paperos' por el histórico cultivo de la patata en la zona.
La cocina de Fuenteheridos es la de la sierra, con la castaña como gran protagonista en otoño: potaje de castañas, arroz con castañas y dulces. Destacan también las setas y gurumelos de temporada, los platos de caza y casquería, y los productos del cerdo ibérico de la comarca. En Semana Santa es típico el hornazo o 'rosca', pan con huevo que se come el Día del Bollo.