Comarca: Sierra de Huelva
Hinojales es uno de los municipios más pequeños y septentrionales de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, un pueblo de calles empedradas y fuentes rodeado de dehesa. Su gran seña de identidad es la devoción a la Virgen de la Tórtola y la peculiar Danza de la Tórtola que se baila ante su imagen, una tradición viva que llena el calendario de comienzos de mayo.
Hinojales está en el norte de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, a unos 621 metros de altitud y muy cerca del límite con Badajoz. Desde Huelva capital la distancia ronda los 140-143 km (en torno a 2 horas en coche, estimación), subiendo por la N-435 hacia la Sierra y enlazando con carreteras comarcales en el entorno de Cumbres Mayores y Cañaveral de León. Desde Sevilla son unos 110-130 km (aproximadamente 2 horas, estimación), por la A-66 (Ruta de la Plata) hasta la zona de Santa Olalla del Cala o Monesterio y después por la red serrana. Autobús: la empresa Damas da servicio a la Sierra de Huelva, con frecuencias limitadas en los pueblos del norte. Tren: no hay estación en el municipio; la referencia es la línea Huelva-Zafra con apeaderos serranos, o la estación de Huelva capital (estimación). Aeropuertos: Sevilla (SVQ) es el más cercano (unas 2 horas, estimación).
El nombre de Hinojales alude al hinojo ("terreno donde abunda el hinojo"), planta común en su entorno. El poblamiento de la zona es antiguo, con yacimientos de la Edad del Bronce en los alrededores del casco urbano.
En el contexto de la conquista y reorganización territorial de la Baja Edad Media, la zona occidental de la Sierra fue objeto de disputa entre Portugal y Castilla; finalmente estas tierras quedaron bajo soberanía castellana e integradas en el reino de Sevilla. Hinojales dependió administrativamente de Aracena hasta lograr su emancipación como municipio a principios del siglo XVI.
Su economía histórica combinó la agricultura de huerta, aprovechando manantiales como la Fuente Vieja, con el cereal, el olivar y, sobre todo, la ganadería en la dehesa, con la matanza del cerdo como pilar tradicional que aún hoy conserva peso.
La cocina de Hinojales es de raíz serrana y ganadera, muy ligada a la matanza del cerdo. Destacan platos como el caldillo de matanza y, en el capítulo dulce, pestiños y "flores". Como en el resto de la Sierra, tienen presencia las setas y espárragos silvestres de temporada, el queso de cabra artesano y los productos del cerdo ibérico de dehesa.