Comarca: Área Metropolitana. Aldeas: La Alquería, La Ribera, Peguerillas, Saltés, Santa Isabel
Huelva, capital de la provincia y puerta atlántica de Andalucía, es una ciudad de mar, minas y descubrimientos. Aquí se unen los ríos Odiel y Tinto antes de abrazar el océano, y desde su vecina Palos zarpó Colón hacia América en 1492, gesta que la ciudad celebra cada agosto en sus Fiestas Colombinas. Herencia tartésica y fenicia, un legado industrial británico único en España (muelles mineros, barrios ingleses, el club de fútbol más antiguo del país) y una despensa marinera con la gamba blanca por bandera hacen de Huelva un destino auténtico, todavía por descubrir.
En coche, Huelva enlaza con Sevilla por la autovía A-49 en aproximadamente una hora (unos 95 km); como capital de provincia es cabecera natural de todas las carreteras del occidente andaluz y de la conexión con el Algarve portugués.
En autobús, la compañía Damas concentra las conexiones provinciales y regionales desde la estación de la Avenida Doctor Rubio. En tren, la estación de Huelva-Término (Avenida de Cádiz) es cabecera de línea —de ahí el 'Término'—, con servicios a Sevilla y trenes de largo recorrido a Madrid; la conexión de alta velocidad con Madrid ronda las 3 horas y 40 minutos.
Los aeropuertos más cercanos están fuera de la provincia: el de Sevilla (SVQ), a cerca de una hora en coche, y el de Faro (FAO), en el Algarve portugués, a distancia similar. Como curiosidad muy real y práctica, existe una línea directa de autobús (operada por Alsa) entre Huelva y el aeropuerto de Faro, con un trayecto de aproximadamente 1 hora y 45 minutos: una forma cómoda —y transfronteriza— de llegar volando a la ciudad.
El solar de Huelva es uno de los enclaves habitados más antiguos del occidente peninsular. En su entorno floreció la cultura de Tartessos, y los fenicios establecieron aquí un importante emporio comercial atraídos por la riqueza minera del interior; de aquella etapa arranca también el nombre de la ciudad, que los romanos fijaron como Onuba —origen del gentilicio 'onubense'— cuando la integraron en la Bética. La ría, protegida y estratégica, fue durante siglos su razón de ser.
El gran hito histórico llegó a finales del siglo XV: desde los cercanos Lugares Colombinos (Palos de la Frontera, La Rábida, Moguer) partió en 1492 la expedición de Cristóbal Colón que alcanzó América. Ese vínculo descubridor marca la identidad de la ciudad hasta hoy, desde el nombre de sus fiestas mayores hasta sus monumentos.
La transformación decisiva de la Huelva moderna vino de la minería. En 1873 la británica Rio Tinto Company Limited compró las minas de Riotinto y convirtió la ciudad en su gran puerto exportador de piritas y minerales hacia el Imperio británico. Aquel capital y aquella colonia inglesa dejaron una huella material y social profundísima: muelles-embarcadero sobre la ría, barrios obreros de estética británica, hoteles, y hasta la introducción del fútbol en España. La contrapartida fue el impacto ambiental y social de 'los humos' y la dependencia de la compañía extranjera, que moldeó la vida onubense durante casi un siglo.
La cocina de Huelva es marinera y de dehesa. Su emblema es la gamba blanca de Huelva, apreciadísima cocida o a la plancha, junto a coquinas, chirlas y otros mariscos de la ría y el litoral. El choco (sepia) es tan onubense que dio nombre a los 'choqueros': se come frito o guisado con habas o con papas. Otros clásicos son la raya en pimentón, las sardinas y el pescaíto frito del Atlántico.
De tierra adentro llega el jamón y los ibéricos de la Sierra de Aracena, y como acompañamiento, los vinos y el mosto del Condado de Huelva. Durante las Colombinas es típico brindar con el 'ponche colombino'.