Comarca: Cuenca Minera
La Atalaya fue un poblado obrero levantado por la Rio Tinto Company Limited junto a la explotación del Filón de San Dionisio, el yacimiento que en 1907 se convertiría en la impresionante Corta Atalaya. Durante casi un siglo alojó a los mineros de esa explotación, hasta que la propia ampliación de la corta obligó a demolerlo. Hoy es un poblado desaparecido del que apenas quedan vestigios.
La Atalaya se situaba junto a la Corta Atalaya, al oeste de Minas de Riotinto, dentro del entorno minero. Del poblado apenas quedan restos, pero la corta es visitable como parte del Parque Minero. Se accede a Minas de Riotinto por la A-461; desde Huelva unos 75 km (A-461 y A-476) y desde Sevilla unos 80-85 km (A-66 y A-461/N-433).
El poblado se formó en el último tercio del siglo XIX, en la oleada de núcleos obreros que la Rio Tinto Company Limited construyó entre 1883 y 1888 para alojar a la mano de obra minera. Se levantaron inicialmente unas 100 viviendas de 45 metros cuadrados y la población creció con rapidez hasta alcanzar su máximo en 1910, con 1.472 habitantes. La empresa dotó al poblado de plaza pública, capilla, almacén de comestibles, casino, escuela y cuartel de la Guardia Civil, aunque los problemas de salubridad fueron crónicos. Su suerte estuvo siempre ligada a la Corta Atalaya: en 1970 se aprobó la ampliación de la corta, que exigía ocupar el terreno del poblado. Un año después, en 1971, los vecinos fueron reubicados y se demolieron todas sus viviendas.
Compartía la cocina obrera de la Cuenca Minera: platos de subsistencia y guisos de cuchara. La oferta gastronómica actual se concentra en Minas de Riotinto.