Comarca: Cuenca Minera
La Naya fue el gran poblado ferroviario de Riotinto: nació ligado a la construcción y explotación del ferrocarril minero y llegó a albergar más de un centenar de viviendas obreras junto a estaciones, apeaderos y el famoso túnel Naya. Desapareció en los años setenta, cuando sus vecinos fueron realojados, pero su memoria sigue muy viva gracias al colectivo de 'nayeros'.
La Naya se localizaba al este de Minas de Riotinto, en el entorno de Zarandas, junto al trazado del ferrocarril minero. La zona es accesible siguiendo los caminos e itinerarios del Parque Minero (el Ferrocarril Turístico Minero recorre parte de este entorno). Se llega a Minas de Riotinto por la A-461; desde Huelva unos 75 km (A-461 y A-476) y desde Sevilla unos 80-85 km (A-66 y A-461/N-433).
El paraje, antes conocido como 'Huerta de Naya', se transformó en núcleo de población cuando la Rio Tinto Company Limited comenzó en 1873 la construcción del ferrocarril hacia Huelva. Hacia 1883, por orden de Hugo Matheson, se levantaron un centenar de viviendas más, y en 1888 Naya era ya reconocida como 'lugar de Riotinto'. Llegó a contar con unas 150 casas obreras (de una planta, mampostería, tres o cuatro habitaciones) organizadas en manzanas paralelas, además de ermita (construida en 1889), escuela, economato, casino, panadería, lavadero público y un cementerio algo alejado. Alojaba a los trabajadores del ferrocarril y de instalaciones como el túnel del nivel 16, cribas, lavaderos y balsas. El poblado se despobló entre 1969 y 1973: la población fue realojada primero en Huelva (1969-1970) y luego en el propio Minas de Riotinto (1972-1973), y el caserío se derribó en 1973. Hoy se conservan la trama urbana y el alineamiento de las calles, la fuente, el lavadero y parte de la ermita; el conjunto figura en el patrimonio histórico andaluz desde 2005.
La de un poblado obrero y ferroviario de la Cuenca Minera: cocina sencilla de guisos y platos de aprovechamiento. Hoy la oferta gastronómica se encuentra en Minas de Riotinto.