Comarca: El Andévalo
La Torerera es un antiguo poblado y complejo minero del término de Calañas, hoy despoblado. Llegó a ser uno de los mayores núcleos mineros de la provincia de Huelva y hoy se conserva como un evocador 'pueblo fantasma' entre ruinas industriales, testimonio único del pasado minero del Andévalo.
La Torerera es un paraje deshabitado del término de Calañas; no hay núcleo con servicios ni transporte propio. Se accede en vehículo por pistas y caminos desde Calañas y existe una ruta senderista señalizada ('La Torera'). Desde Huelva capital, unos 55-60 km hasta Calañas (aprox. 50-60 min, estimación) más el desvío por camino; desde Sevilla, unos 120 km (estimación). Conviene calzado adecuado y precaución entre las ruinas.
La explotación de piritas de La Torerera arrancó a comienzos del siglo XX (hacia 1911), de la mano de la Unión Española de Explosivos. En torno a la mina se levantó un poblado dividido en un pueblo alto, en la ladera, con la casa del director, iglesia, casino y viviendas (unas 61), y un pueblo bajo (unas 36 casas); llegó a alcanzar cerca de 1.000 habitantes sobre unas 287 hectáreas.
A partir de los años cuarenta, y de forma singular, la actividad se reorientó hacia la fabricación de explosivos y productos químicos (ácido sulfúrico, nitroglicerina, etc.), llegando a instalarse una fábrica en parte subterránea. La gestión pasó a Explosivos Río Tinto tras la fusión empresarial del sector.
La actividad cesó de forma escalonada entre 1971 y 1973, quedando el poblado abandonado. En 1986 la Junta de Andalucía adquirió la propiedad a Explosivos Río Tinto con la idea de darle un uso turístico (un proyecto de camping). Hoy, sus edificios en ruinas —de sólida construcción— siguen en pie y son objeto de rutas de senderismo.
La Torerera no tiene gastronomía propia por tratarse de un enclave deshabitado; la cocina de referencia es la del Andévalo y la del municipio de Calañas.