Comarca: El Andévalo. Aldeas: El Perrunal, La Zarza
La Zarza-Perrunal es el municipio más joven de la provincia de Huelva: nació en 2019 al segregarse de Calañas, en pleno Andévalo minero. Lo forman dos núcleos hermanos y muy próximos —La Zarza, la capital, y El Perrunal—, ambos surgidos al calor de la explotación de cobre y piritas de la Faja Pirítica Ibérica. Es un destino de turismo industrial de primer orden: cortas, pozos, poblados obreros y viejos trazados de ferrocarril que cuentan más de dos mil años de minería, desde tartesos y romanos hasta las grandes compañías del siglo XX.
La Zarza-Perrunal está en el Andévalo interior, a unos 7,7 km de Calañas. Desde Huelva capital se llega por carretera vía Calañas (en torno a 60-65 km, aproximadamente 1 hora, estimación) y desde Sevilla unos 125 km (alrededor de 1 h 40, estimación). El transporte público es limitado; la referencia comarcal es la empresa Damas. La estación de tren más próxima es la de Calañas, en la línea Zafra-Huelva (con servicio de Media Distancia restablecido en 2025). Aeropuertos: Sevilla (San Pablo), a unos 125 km, y Faro (Portugal), a unos 135 km (estimaciones).
El territorio de La Zarza-Perrunal es minero desde la Antigüedad. Las minas de La Zarza figuran entre las de explotación más antigua de la provincia: tartesos y romanos ya beneficiaron sus yacimientos —siendo la plata el metal más productivo en época romana—, dejando galerías como la de 'La Algaida', de unos 1.800 metros. Tras siglos de abandono, la explotación se reactivó en 1853 con el ingeniero francés Ernest Deligny y, desde la década de 1860, bajo la británica Tharsis Sulphur and Copper Company, que la explotó por sus piritas y cobre; en 1888 se abrió un ramal ferroviario hacia el río Odiel para sacar el mineral al puerto de Huelva. La Zarza estuvo activa hasta 1991, con clausura oficial en 1996.
El Perrunal, a unos 2 km, se desarrolló como centro minero desde finales del siglo XIX, sobre todo bajo la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva (desde 1899). En torno a su mina creció un poblado obrero con economato, iglesia, cine y hasta plaza de toros que llegó a rondar los 4.000 habitantes en los años 1920-1930. Un incendio en la mina en 1949 marcó su declive y las explotaciones cerraron a finales de los años sesenta.
Ambos núcleos, La Zarza y El Perrunal, funcionaban como Entidad Local Autónoma desde 1993. Finalmente, el Decreto 185/2018 de la Junta de Andalucía (publicado en el BOE el 23 de enero de 2019) aprobó la creación del municipio de La Zarza-Perrunal por segregación de Calañas, con la capitalidad en La Zarza. La justificación aludía a su identidad minera diferenciada, su lejanía del núcleo de Calañas (unos 7,7 km, en plena Sierra Morena) y su trayectoria como entidad autónoma.
La Zarza-Perrunal comparte la cocina minera y serrana del Andévalo: gurumelos (seta silvestre muy apreciada de la zona), chacinas ibéricas y guisos tradicionales de la comarca.