Comarca: El Condado
Los Cabezudos es un antiguo poblado forestal del término de Almonte, en el corazón de los pinares y eucaliptales del entorno de Doñana. Nacido para la explotación del monte a lo largo del siglo XX, llegó a tener escuela, iglesia y servicios propios, pero el declive de la actividad forestal lo dejó despoblado; hoy es un poblado semiabandonado, testimonio de una forma de vida ligada al bosque, e hito de las rutas de senderismo por los poblados forestales de Doñana.
Los Cabezudos se encuentra en el interior del término de Almonte, en la zona de pinares de El Abalario, próximo a Los Bodegones, entre el pueblo de Almonte y la costa. Se accede por caminos y pistas forestales que enlazan con la A-483 (eje Almonte-El Rocío-Matalascañas); al discurrir por terreno de pinar dentro del entorno protegido de Doñana, conviene informarse del estado de los accesos.
El paraje de Los Cabezudos permaneció despoblado hasta que, en torno a 1927, se iniciaron en la zona grandes plantaciones de pino y eucalipto para la explotación forestal. En esa primera etapa operó la Compañía Forestal de Villarejo, de capital neerlandés (vinculada a la familia Burger), que explotó estos montes. Tras la Guerra Civil las plantaciones acabaron pasando al Estado, y el poblado se consolidó bajo la gestión del Patrimonio Forestal del Estado.
Entre las décadas de 1940 y 1980 Los Cabezudos vivió su época de esplendor y llegó a ser modelo para otros poblados forestales de la zona. Disponía de servicios propios: escuela, consultorio médico, una tienda, un pequeño casino y viviendas para los trabajadores del monte, dedicados sobre todo a la explotación del eucalipto y de los pinares. Contó también con una iglesia, que las fuentes datan bendecida hacia 1954. Se cuenta incluso que la familia real llegó a alojarse en la residencia del ingeniero con motivo de alguna visita a El Rocío.
El hundimiento del comercio del eucalipto y la protección del entorno de Doñana provocaron el abandono del poblado a partir de los años ochenta. La zona pasó a depender de los organismos de conservación de la naturaleza (ICONA en su momento) y su orientación giró hacia la regeneración ambiental. Hoy Los Cabezudos está despoblado y en progresivo deterioro, un 'pueblo fantasma' rodeado de pinar que conserva el trazado y los edificios de su etapa forestal.
Al tratarse de un poblado despoblado, Los Cabezudos carece de oferta gastronómica propia; su recuerdo culinario es el de la cocina de monte de los trabajadores forestales, ligada a la caza, los productos del pinar y los vinos del Condado de Huelva del entorno almonteño.