Comarca: El Condado
Lucena del Puerto es un pequeño municipio del Condado que guarda una historia grande: fue la 'Lucena de los iberos', una fortaleza asomada al Río Tinto con puerto propio, y llegó a girar durante siglos en torno a un monasterio jerónimo, el de Nuestra Señora de la Luz. Hoy es tierra de fresa y frutos rojos, rodeada de pinares, con una iglesia gótico-mudéjar y un pasado ligado al río y al mar que la conecta con la epopeya de los descubrimientos.
Lucena del Puerto se encuentra en el extremo occidental del Condado, cerca de Palos de la Frontera y Moguer, a algo menos de media hora de Huelva capital (en torno a 25-30 km) y a unos 90 km de Sevilla. Se accede desde la autovía A-49 (Sevilla-Huelva) enlazando con las carreteras comarcales del entorno de Moguer y Palos. El aeropuerto más próximo es el de Sevilla; hay autobús interurbano (Damas) con Huelva y los municipios cercanos.
El poblamiento del término es antiquísimo: hay vestigios del Paleolítico Superior y evidencias romanas; el propio topónimo 'Lucena' se relaciona con el nombre romano Lucius. La tradición local sitúa aquí la 'Lucena de los iberos', una fortaleza sobre la ribera sur del Río Tinto, y la existencia de un puerto fue clave en su historia comercial. Tras la etapa andalusí, la gran transformación llegó a finales del siglo XV con la fundación del monasterio jerónimo de Nuestra Señora de la Luz, que monopolizó la riqueza local durante más de tres siglos hasta su desamortización en el siglo XIX.
La cocina lucenera es de raíz campera y de río: destacan la caldereta de liebre, las caballas asadas con 'tostón' (pan tostado con ajo y aceite) y los revoltillos de cordero con tomate. En Semana Santa y en las fiestas del patrón se elabora una rica repostería tradicional: amarguillos, roscos, tortas de manteca, polvorones y pestiños.