Comarca: Sierra de Huelva
Minas de Cala es el antiguo poblado y distrito minero del término municipal de Cala, en el nordeste de la provincia de Huelva. Fue un importante centro de extracción de hierro y cobre, comunicado por un ferrocarril propio con el Guadalquivir. Hoy es un enclave prácticamente deshabitado, casi un pueblo fantasma, de gran interés para el turismo minero e industrial.
Minas de Cala se localiza en el término municipal de Cala, a pocos kilómetros del casco urbano, al que se accede por caminos y pistas locales desde el propio pueblo de Cala. La vía natural de aproximación es llegar primero a Cala (desde Sevilla por la A-66 hasta el entorno de Santa Olalla y luego comarcal; desde Huelva capital, unos 160 km enlazando por Sevilla) y desde allí desviarse hacia el antiguo poblado. No cuenta con transporte público propio ni con servicios; conviene consultar el estado de las pistas y las condiciones de visita (estimación).
La actividad minera en este paraje es milenaria: las primeras labores de cierta entidad se remontan a la Edad del Bronce y tuvieron su apogeo en época romana, cuando fue un notable productor de cobre (se calculan unas 12.000 toneladas de escorias). Los yacimientos, de tipo skarn, contienen cobre y magnetita (hierro).
La explotación contemporánea se reactivó a mediados y finales del siglo XIX (con presencia de capital portugués e inglés), centrándose en el hierro. En 1900 los yacimientos pasaron a la Sociedad Anónima Minas de Cala (SAMC), de empresarios vascos, que impulsó el gran auge de las primeras décadas del siglo XX y construyó el ferrocarril minero.
Tras el declive de posguerra hubo nuevas reactivaciones: entre 1970 y 1981 con explotación a cielo abierto y desde 1983-1984 bajo la empresa pública Presur. La actividad entró en declive a partir de 2002 y las minas cerraron definitivamente en 2010.
No existe una gastronomía propia diferenciada del enclave; la de referencia es la del municipio de Cala, basada en el cerdo ibérico de la dehesa, la caza y los productos de la Sierra.