Comarca: Área Metropolitana
Saltés es una isla deshabitada en el corazón de las Marismas del Odiel, en la ría de Huelva, entre la capital y Punta Umbría. Bajo su aparente calma de caños, marismas y bancos de arena duerme uno de los yacimientos medievales más importantes del suroeste peninsular: la ciudad andalusí de Shaltish (madinat Xaltis), origen histórico de la Huelva actual. Hoy pertenece al Paraje Natural Marismas del Odiel, Reserva de la Biosfera, y solo se puede visitar por agua y con operadores autorizados.
Saltés no tiene acceso por carretera: es una isla dentro del Paraje Natural Marismas del Odiel y solo se llega por agua, en embarcación o kayak, partiendo de la ría de Huelva o de Punta Umbría. Por tratarse de un espacio protegido (Reserva de la Biosfera) el desembarco está regulado y se recomienda hacerlo con operadores o guías autorizados, consultando siempre las tablas de mareas. La referencia terrestre es la propia ciudad de Huelva, a escasos kilómetros; desde Sevilla se llega antes a Huelva capital por la autovía A-49 (unos 90 km, alrededor de una hora) y desde allí se accede al agua.
La ocupación de Saltés se remonta a la Antigüedad: los marineros fenicios frecuentaban la zona desde el siglo VIII a.C. (según Estrabón) y algunos autores la han relacionado con la mítica 'isla entre dos ríos' del entorno tartésico citada por Avieno. En época romana funcionaron instalaciones de pesca y salazón, especialmente en el paraje de La Cascajera, con restos de los siglos II-III d.C. Su gran esplendor llegó, sin embargo, en época andalusí: entre los siglos X y XIII, Shaltish creció hasta convertirse en una verdadera medina. En el siglo XI fue centro de la taifa de los Banu Bakri (taifa de Huelva y Saltés), y de esta familia procede el célebre geógrafo Abu Ubayd al-Bakri, nacido hacia 1014. Hacia mediados del siglo XI la taifa fue absorbida por el reino abadí de Sevilla de al-Mutadid, iniciándose un lento declive. Su época de mayor desarrollo urbano documentado arqueológicamente corresponde al periodo almohade (segunda mitad del siglo XII y comienzos del XIII). Tras la conquista cristiana la ciudad se despobló y en la isla solo subsistieron una ermita y una leprosería. En 1381 sus aguas fueron escenario de la batalla naval de Saltés entre castellanos y portugueses, y durante la Guerra Civil se instaló allí un campo de prisioneros. El Museo de Huelva conserva alrededor de 20.000 piezas procedentes de la isla.
La isla está deshabitada y carece de oferta gastronómica propia. Su entorno remite a la despensa marismeña y marinera de la ría de Huelva: pescado y marisco, con la gamba blanca de Huelva como emblema, y los productos de las salinas del Odiel.