Comarca: El Andévalo
San Bartolomé de la Torre se presenta como la 'puerta del Andévalo': es de los primeros pueblos de la comarca que se encuentran al salir de Huelva capital, a unos 29 km, rodeado de eucaliptales y suaves llanuras. Con algo más de 4.000 habitantes (INE, 2024), debe su nombre a la torre que lo corona y su fama a la Danza de las Espadas, una danza ritual masculina que acompaña sus fiestas y que está protegida como parte del patrimonio histórico andaluz. Es un buen destino para quien busca cultura viva, tradiciones singulares y naturaleza cercana sin alejarse mucho de la costa.
San Bartolomé de la Torre está a unos 29 km de Huelva capital (fuente: Wikipedia), en el borde del Andévalo. Desde Huelva se llega en unos 30 minutos en coche por la red de carreteras que enlaza con la N-431/A-49 y los ramales de la comarca (estimación). Desde Sevilla la distancia ronda los 120-130 km, alrededor de 1 h 20 min-1 h 30 min por la A-49 dirección Huelva y desvío hacia el Andévalo (estimación). El transporte público se cubre con autobús interurbano de la provincia que conecta con Huelva. No cuenta con estación de tren en servicio (la antigua línea minera Tharsis-río Odiel dejó de funcionar en 2000), por lo que la estación RENFE de referencia es la de Huelva, a unos 29 km (estimación). Los aeropuertos más cercanos son el de Sevilla y el de Faro (Portugal), ambos a algo más de una hora en coche (estimación).
El territorio está habitado desde época prehistórica, como atestigua el monumento megalítico con corredor y ajuar funerario documentado en la zona (el conocido como dolmen del cabezo de Las Palmas).
El elemento que da nombre y carácter al pueblo es su torre. Su datación se debate según las fuentes: algunas la describen como una torre vigía medieval, levantada hacia el siglo XIII para controlar las vías de comunicación entre la costa y la zona minera; otras atribuyen sus cuatro monolitos de piedra, con una única puerta adintelada, a época protohistórica (en torno a los siglos IV-III a. C.). En cualquier caso, funcionó como atalaya dominando la comarca desde lo alto.
En época medieval y moderna el lugar estuvo vinculado al marquesado de Gibraleón. Tras la reforma administrativa de 1833 quedó integrado en la nueva provincia de Huelva. Un impulso económico importante llegó con el ferrocarril minero de Tharsis al río Odiel (1871-2000), que atravesó su término y dinamizó la vida local hasta su cierre.
La cocina local es de raíz campera y andevaleña: guisos y calderetas de caza, embutidos y productos de la charcutería, junto a panes y dulces artesanos. El aceite de oliva, con larga tradición en el pueblo, es otro de sus sellos.