Comarca: El Andévalo. Aldeas: El Romerano
Sanlúcar de Guadiana es uno de los pueblos más pequeños y singulares de la provincia de Huelva: apenas superó los 420 habitantes en el último recuento (INE, 2023) y se descuelga por la ladera hasta la orilla izquierda del río Guadiana, que aquí hace de frontera natural con Portugal. Justo enfrente, al otro lado del agua, está la localidad portuguesa de Alcoutim, y desde el caserío se ve su castillo mirando de tú a tú al de San Marcos, que corona Sanlúcar. Es un destino de frontera de manual —dos países separados por un río estrecho— que en los últimos años se ha hecho conocido por algo insólito: la que se presenta como la primera tirolina transfronteriza del mundo, que cruza volando de España a Portugal sobre el Guadiana.
El núcleo de Sanlúcar de Guadiana está en el extremo noroeste de la provincia, pegado a Portugal. Desde Huelva capital hay unos 55 km (fuente: Wikipedia); la ruta habitual combina la A-49 y las carreteras del Andévalo hacia Villanueva de los Castillejos, El Almendro y la A-499, con un tiempo estimado de unos 50-60 minutos en coche (estimación). Desde Sevilla la distancia es de aproximadamente 150-160 km, en torno a 1 h 45 min-2 h por la A-49 y luego subiendo hacia el Andévalo (estimación). No hay estación de tren: la parada de RENFE más cercana es la de Huelva, a unos 55 km (estimación). Los aeropuertos más próximos son el de Faro, en Portugal, y el de Sevilla, ambos a más de una hora en coche (estimación). El transporte público es escaso y de carácter comarcal (autobús interurbano de la provincia). Como forma de llegar curiosa y real, se puede acceder desde Portugal cruzando el río en barca: un pequeño ferry une Alcoutim con Sanlúcar en unos 5 minutos por alrededor de 1 euro, herencia moderna de las barcas y balsas que históricamente comunicaban ambas orillas.
El origen del núcleo actual se sitúa en el siglo XIII, en pleno tira y afloja fronterizo entre las coronas de Castilla y Portugal por el control de la línea del Guadiana. La construcción de una fortaleza sobre el cerro fijó el asentamiento en este punto estratégico del río. Con el tiempo el lugar quedó integrado en el señorío de Gibraleón y alcanzó título de villa.
El siglo XVII fue especialmente duro: durante la Guerra de Restauración portuguesa (a partir de 1640) la frontera del Guadiana volvió a ser primera línea, y en 1642 se levantó el baluarte de San Gerónimo para apoyar a las tropas españolas. El castillo de San Marcos se reforzó entonces con elementos como el revellín occidental, orientado hacia el lado luso.
Sanlúcar sufrió además el azote periódico de las crecidas del Guadiana, con inundaciones históricas documentadas. Ya en el siglo XIX, su posición junto a un río navegable lo convirtió en un pequeño puerto exportador de mercancías como madera, plomo y jabón. Hoy vive sobre todo de la agricultura, los servicios y de un turismo de frontera y naturaleza en crecimiento.
La cocina de Sanlúcar une el monte y el río: carnes de caza (guisos de venado y jabalí) propias del Andévalo y pescado de río, con platos como la sopa o caldereta de anguila, además de repostería tradicional. La cercanía del Guadiana marca buena parte de sus recetas (fuente: Diputación de Huelva).