Comarca: El Andévalo
Santa Catalina es uno de esos topónimos del término de El Granado que hay que explicar con honestidad: no se trata de una aldea habitada al uso, sino sobre todo de una antigua mina de manganeso y su paraje, integrada en el gran complejo minero del bajo Guadiana. Su nombre coincide, además, con el de la patrona y la iglesia parroquial de El Granado, lo que a veces genera confusión. La información documental sobre este núcleo como asentamiento es escasa, y su interés hoy es fundamentalmente minero-industrial y paisajístico.
Santa Catalina se sitúa en el término municipal de El Granado, en el entorno minero que desciende hacia el Puerto de la Laja y el río Guadiana. No es un destino turístico señalizado ni un núcleo con acceso rodado propio bien documentado: se alcanza desde el pueblo de El Granado por caminos y carreteras rurales del entorno (la vía que en su día enlazó con Pomarão aprovechó el antiguo camino de acarreo del mineral). Como referencia general, desde Huelva capital hay que contar los cerca de 60 km hasta El Granado más el tramo local (estimación), y desde Sevilla del orden de 150 km (estimación). No hay autobús, tren ni aeropuerto propios; los servicios de referencia son los de El Granado. La forma natural de aproximarse a este entorno minero es a pie o en bicicleta por la Vía Verde del Guadiana, que recorre el antiguo trazado del ferrocarril minero de la comarca.
Santa Catalina figura en las fuentes como una pequeña mina de manganeso del entorno del Puerto de la Laja, explotada dentro del ciclo minero del Andévalo y abandonada hacia los años cuarenta del siglo XX. Su mineral no bajaba por ferrocarril, sino en coches tirados por mulas hasta el Puerto de la Laja, siguiendo un camino que después se aprovechó para trazar la carretera de El Granado a Pomarão (Portugal).
Junto con las minas de Herrerías, La Isabel y Cabeza del Pasto, Santa Catalina fue una de las explotaciones que alimentaron el embarcadero del Puerto de la Laja, y aparece mencionada dentro del conjunto minero-industrial que la Junta de Andalucía protegió como Bien de Interés Cultural.
Como entidad de población, Santa Catalina no aparece hoy como núcleo diferenciado en el nomenclátor estadístico de Andalucía (SIMA): el municipio de El Granado registra oficialmente el propio pueblo y el Puerto de la Laja como núcleos, más un contingente de población en diseminado. Por eso lo más riguroso es describir Santa Catalina como un paraje y antigua mina del término municipal, más que como una aldea con vida propia.
No consta oferta ni gastronomía propia de Santa Catalina; el visitante se remite a la cocina de El Granado, de monte y caza (jabalí, liebre, tórtola).