Comarca: Sierra de Huelva
Santa Olalla del Cala es un municipio del nordeste de la provincia de Huelva, en la comarca de la Sierra, junto a los límites con Sevilla y Badajoz. Coronado por un imponente castillo medieval sobre un cerro, se asienta en plena Vía de la Plata (N-630 / autovía A-66), en un entorno de dehesas de encinas y alcornoques donde el cerdo ibérico marca la economía y la cultura local. Ronda los 2.169 habitantes (INE, 2025).
El núcleo se sitúa a pie de la N-630 y la autovía A-66 (Ruta de la Plata), lo que facilita mucho el acceso. Desde Sevilla se llega en algo menos de una hora por la A-66 en sentido norte (unos 70 km). Desde Huelva capital no hay conexión directa por autovía: el trayecto (en torno a 145-150 km) suele hacerse enlazando la A-49 y la A-66 vía Sevilla, o por carreteras de la Sierra (N-435 y comarcales), con un tiempo estimado de entre hora y media y dos horas (estimación). El transporte público interurbano lo cubre la empresa Damas, con servicios de autobús en el corredor de la Vía de la Plata. No dispone de estación de tren en servicio. El aeropuerto más cercano es el de Sevilla, a unos 70 km (estimación).
El poblamiento de la zona es muy antiguo: se han documentado indicios de ocupación desde la prehistoria, y en época romana el enclave, situado sobre la calzada que unía Itálica y Mérida (la Vía de la Plata), habría recibido el nombre de Ponciana, según la tradición divulgada por diversas fuentes locales.
Tras la conquista cristiana del valle del Guadalquivir por Fernando III (Sevilla, 1248), el territorio quedó integrado en el alfoz sevillano. El castillo se levantó a finales del siglo XIII: un albalá de Sancho IV el Bravo, fechado en Toro el 4 de noviembre de 1293, ordenó su construcción como parte de la llamada Banda Gallega, línea de fortalezas fronterizas frente a la amenaza portuguesa. La obra se prolongó entre los siglos XIII y XV.
En 1833, con la nueva división provincial, Santa Olalla del Cala pasó a formar parte de la provincia de Huelva. Durante la Guerra de la Independencia acogió un cuartel general de Infantería de Marina, hecho que recuerda el monumento del ancla a la entrada del pueblo. La localidad contó con estación de ferrocarril en la línea de la Vía de la Plata, en servicio durante buena parte del siglo XX.
La cocina local gira en torno a la dehesa y al cerdo ibérico criado con bellota, base de la economía y la cultura del pueblo. Entre las preparaciones tradicionales de la Sierra figuran los gazpachos de invierno con asadura, el caldillo, las tortas de manteca y las bollas de chicharrones, junto a los jamones y embutidos ibéricos.