Comarca: El Condado. Aldeas: Casa Carabinero, Dehesa Paniajo, Laguna del Torrejón, Mesas de Enmedio, Pinos de Trigueros
A apenas veinte minutos de Huelva capital, Trigueros guarda uno de los grandes secretos del megalitismo europeo: el Dolmen de Soto, un corredor funerario de casi 21 metros levantado hace unos 5.000 años y orientado para que el sol lo atraviese en los equinoccios. Pero este pueblo del Condado es mucho más que su dolmen: es tierra de tradiciones tan vivas como las 'tiradas' de San Antonio Abad, cuando los vecinos lanzan comida desde los balcones, y de unas Cruces de Mayo que llenan de flores sus calles cada primavera.
Trigueros está a unos 19 km de Huelva capital, con la que se conecta por la N-435 en unos 20 minutos en coche. Hasta Sevilla hay aproximadamente 80 km: se baja a San Juan del Puerto y se toma la A-49 (alrededor de una hora). En autobús existe conexión del Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Huelva (línea Huelva-Trigueros-Beas). El municipio contó históricamente con estación en la línea Huelva-Zafra; la de referencia para media distancia es Huelva. Los aeropuertos más cercanos son el de Sevilla y el de Faro (Portugal).
El término de Trigueros está habitado desde la Prehistoria, como atestigua el Dolmen de Soto (h. 3000-2500 a.C.). En época romana se han hallado aras y restos antiguos. Tras la conquista cristiana del Reino de Niebla por Alfonso X (siglo XIII), la villa quedó integrada en el señorío de los condes de Niebla y después en el ducado de Medina Sidonia. La iglesia parroquial de San Antonio Abad se levantó en origen en el siglo XIII, y el terremoto de Lisboa de 1755 la dañó gravemente. Ya en época contemporánea, la llegada del ferrocarril Huelva-Zafra convirtió a Trigueros en un punto del trazado, con un imponente viaducto metálico sobre el Odiel.
La cocina de Trigueros combina el recetario del Condado con platos propios. Destacan 'la tostá' (pan con aliños tradicionales), los guisos de cordero y la matanza. En repostería son típicos los hornazos, la tarta de almendra y las perrunillas (dulces de anís), especialmente en fechas festivas.