Comarca: Sierra de Huelva
Valdelamusa es la pedanía minera por excelencia de Cortegana: un pueblo que nació y creció alrededor de la mina y del ferrocarril. En su estación confluían los ramales de varias explotaciones del Andévalo, y todavía hoy es una parada de la línea Zafra-Huelva, lo que la convierte en un raro ejemplo de núcleo serrano al que se puede llegar en tren. Su historia es la de la minería del cobre y las piritas, con su apogeo, su declive y sus recientes reactivaciones.
Valdelamusa tiene la ventaja de contar con estación propia: es una parada de la línea de Media Distancia Zafra-Huelva de Renfe (que enlaza Huelva, Jabugo-Galaroza y Zafra, con transbordo hacia Mérida, Cáceres y Madrid), por lo que se puede llegar directamente en tren desde Huelva capital. Por carretera, el núcleo queda en el Andévalo, al sur del casco de Cortegana, y se accede por vías locales de la sierra (distancia y tiempo por carretera a concretar, ya que no se ha hallado una cifra oficial; estimación). Como referencia del municipio, Cortegana está a unos 117-120 km de Huelva y unos 114 km de Sevilla por la N-433. En autobús, la referencia comarcal es la compañía Damas. Aeropuertos más próximos: Sevilla y Faro (Portugal).
El topónimo Valdelamusa deriva de "Fachch Musa", el valle asociado al caudillo norteafricano Musa ben Nusayr, que atravesó estas tierras hacia 712. Pero el pueblo actual es de origen minero y contemporáneo. En 1845 Pedro Pérez Tobías registró la mina "Cumbres de Confesionarios" y en 1886 la empresa francesa Compagnie des Mines de Cuivre d'Aguas Teñidas adquirió la explotación.
El 23 de julio de 1886 se inauguró el tramo Huelva-Valdelamusa del ferrocarril que uniría Huelva con Zafra (el tramo Valdelamusa-Zafra se abrió el 1 de enero de 1889). Valdelamusa se convirtió en el principal nudo ferroviario de la zona: en su estación confluían los ramales mineros de San Telmo, El Carpio, Lomero-Poyatos y Cueva de la Mora, además de la conexión con las minas de Aguas Teñidas. En 1888 el poblado contaba con 298 trabajadores y sus familias, y en 1889 la Société Française des Pyrites se subrogó en las explotaciones. En su apogeo llegaron a trabajar unos 1.200 obreros en Aguas Teñidas.
La recesión llegó a partir de mediados de los años setenta con la caída de los precios de los metales, y la mayoría de los ramales mineros se clausuraron en esa década. El cargadero de mineral de la estación funcionó hasta febrero de 1991. La minería de la zona vivió una reactivación a partir de 2007.
Sin una gastronomía propia diferenciada documentada; comparte la cocina serrana y del Andévalo de Cortegana, basada en el cerdo ibérico y los productos del monte.