Comarca: El Condado
Villalba del Alcor sorprende con un monumento único en Andalucía: una iglesia que es a la vez fortaleza. La parroquia de San Bartolomé nació de una antigua fortificación almohade y conserva torreones y aire militar que la hacen inconfundible. Rodeada de viñedos, esta villa del Condado de Huelva vive por y para el vino, celebra a su patrona Santa Águeda y vibra en mayo con unas Cruces que reparten flores y rivalidad por sus calles durante casi todo el mes.
Villalba del Alcor está a unos 50 km de Huelva capital. Desde Huelva se toma la A-49 y se enlaza con la A-472 (carretera del Condado), a través de Villarrasa, en algo menos de una hora. Hasta Sevilla hay del orden de 45 km por la A-472/A-49, unos 40-45 minutos. Los autobuses de Damas conectan los pueblos del Condado con Huelva y Sevilla. La estación de ferrocarril más cercana es la de La Palma del Condado. El aeropuerto más próximo es el de Sevilla.
En época almohade, a comienzos del siglo XII, se levantó en la ladera de la sierra un castillo conocido como castillo de Ostia u Ostilia. Tras la conquista de Niebla (1262) la zona quedó despoblada y no comenzó a repoblarse hasta 1327. En el término aparecieron piezas romanas, como una cabeza de Agripina. La villa desarrolló pronto su vocación vinícola: se documenta un primer envío de vinos a las Indias fechado en 1503. La antigua fortaleza almohade acabó transformada, entre los siglos XIV y XVIII, en la actual iglesia-fortaleza de San Bartolomé, declarada Bien de Interés Cultural en 1931.
La gastronomía de Villalba gira en torno al vino del Condado y a la cocina de campo. Son típicos el tostón (asado tradicional) con sardinas y el jabalí en adobo, además de guisos y productos de la matanza, siempre bien acompañados de mosto y vinos locales.